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miércoles, 25 de septiembre de 2024

LA "NGLE": EL PARTO DE LA ABUELA EN SECUNDARIA. EL SINTAGMA PREPOSICIONAL Y UN NUEVO COMPLEMENTO EXTRAÑO

MIS PRIMERAS CRÍTICAS, O ATRAGANTAMIENTOS, A BOTE PRONTO SOBRE ALGUNAS NOVEDADES DE LA NGLE


Hace cuatro años que no me acerco por este blog, mi blog, cuatro años intensos y agobiantes..., porque el articulillo de 2022 apenas cuenta. Y vaya muy por delante, no puedo ejercer una crítica ni brindar elogios a la Nueva Gramática de la Lengua Española si no me la he leído, si todavía me falta ponerme al tanto con cierta profundidad. No lo he hecho aún por los mismos motivos por los que he tardado en volver aquí, lo que tiene eso de movilizar tiempo, energía y recursos en apagar incendios enormes. Pero no he dejado de ser profesor de Lengua Castellana y Literatura de Secundaria y en este curso tengo un 2º de Bachillerato, así que, en las cuestiones que ahora me importan de la NGLE, me dejo llevar por un libro de texto de ese nivel que ha introducido unas novedades de las que ya había oído hablar, como un rumor, y con esa base hablaré aquí, sin toda la propiedad que me gustaría, desde esa perspectiva de un aula de instituto.


     Y a priori no me está gustando nada, por varios motivos. El más práctico, porque enreda innecesariamente, no sigue el principio de parsimonia deseable cuando ya se habían quitado todos los matojos del camino y el análisis sintáctico era diáfano excepto por las cuatro cosillas de siempre y que en este blog destacamos, algunas de esas "cosillas". Desconozco la intención, pero el resultado nos salpica aquí en Secundaria, y mi impresión es que ha "normativizado" una postura lingüística frente a otras en los incesantes debates entre lingüistas, y a mí de momento no me han convencido nada y me dificultan mi trabajo en el aula, por enredoso y por falta de convencimiento por mi parte. Y ese es el segundo gran motivo, la forma de solucionar algunas cuestiones no me convence nada, ni siquiera en la parte lógica y analítica, funcional dentro de la oración simple, pero es así como debo enseñar ahora. No solo ardo por dentro por esto, sino porque los dos asuntos que traigo aquí ya los he tratado en este blog, al menos el último con profundidad y el primero en mis propios apuntes sobre análisis de la oración simple como mínimo, aún colgados en mi web, se estaría debatiendo en las alturas lingüístico-académicas y lingüístico-institucionales cuando lo hice, seguramente.

     ¡Ja! Lo del Complemento Locativo Argumental (CLA) fue un asunto del que hace años hablé, y siempre tuve claro, pero bueno, ya saldrá el problema de que eso de que "no se puede quitar" no solo le pasaba al CCL, le pasaba a otros además. Y me mantengo en mi postura: la solución no es otra que quitar de la definición de Complemento Circunstancial esa mentira, de que es prescindible y la Oración sin él mantiene su significado básico y sigue siendo coherente (otra prueba de que la semántica importa). Porque, en buena síntesis para no alargarme demasiado en mi combustión interna hoy, igual puedes quitar a veces un CI y no pasa nada, por ejemplo; los CC aportan información como los demás complementos, a veces no se pueden quitar y que la oración mantenga coherencia, otras veces sí. Distinguir ahora entre CCL y CLA para mí es una arbitrariedad innecesaria. ¿Aparecerá el Complemento Temporal Argumental -Quedamos mañana-, un Complemento Modal Argumental -Hazlo solamente así-, un Complemento de Cantidad Argumental -Te quiero demasiado como para dejarte-, etc.? Un rollo, vamos, lo del CLA.

     Cuando empecé como profe en 2004 estaba encendidísimo el debate entre los docentes de Lengua sobre si el Sintagma Preposicional existía o no, se lo querían cargar, en muchos libros simplemente era un Sintagma Nominal (u otro) precedido de preposición, y en mis primeros años me obligaba a explicar de una forma u otra según el centro donde me encontraba y la apasionada opinión de mi venerable Jefe de Departamento de ese año. Como también hablé largo de esto aquí en este blog, dejo los enlaces sobre preposiciones y resumo por encima (https://manojitosdemirra.blogspot.com/2012/05/semantica-de-las-preposiciones-lugar-y.html; https://manojitosdemirra.blogspot.com/2013/10/la-doble-preposicion-en-espanol-por.html; https://manojitosdemirra.blogspot.com/2013/10/las-preposiciones-morfemas-libres-de.html; https://manojitosdemirra.blogspot.com/2014/04/doble-y-triple-preposicion.html; https://manojitosdemirra.blogspot.com/2014/04/doble-preposicion-por-entre-en-un-verso.html). A mí me parecía, y me parece, más nítida la existencia del Sintagma Preposicional, un sintagma exocéntrico, según me enseñó en la Facultad mi profesor D. Pedro Carbonero Cano, exocéntrico porque en lugar de núcleo (¿cómo va a ser núcleo una palabra sin significado léxico y alrededor de la cual no gira nada ni ninguna palabra se refiere a ella?), en lugar de núcleo tenía un enlace, apuntaba al núcleo de otro sintagma, generalmente verbal o nominal. Pero estaba de acuerdo en que no era un "enlace", realmente, porque aunque no tenga un significado pleno la preposición tenía "cierto matiz semántico", expresión que también critiqué por escrito aquí, y argumenté, hacía otra cosa diferente a "enlazar", pero en el aula estaba bien explicarlo de ese modo, no son aulas de Universidad las de Secundaria. Para mí está claro que se trata de un morfema libre de caso, porque la preposición no es necesaria para vincularse al núcleo de otro sintagma, igual de vinculado al verbo está un CD/SN que un CAg/SPrep. Y ahora, con la gracia esa que hace que te partas la caja de la NGLE, no solo es núcleo (¡núcleo, un morfema libre, una palabra de función!), sino es que presuntamente también puede tener Modificador. Digo modificador porque han descubierto ahora al Adverbio de Foco aparte de determinantes y cuantificadores, como en También mi pareja, ejemplo extraído del libro de Sansy, pero asimismo puede ser "preposición" (Hasta tú lo harías, ver https://manojitosdemirra.blogspot.com/2014/03/sintaxis-y-semantica-de-las.html), que ya sé que ese hasta es aquí un adverbio, es lo mismo que incluso. Pero, hombre, decir que, otro ejemplo de Sansy, en Casi sin intención "casi" es modificador de la preposición, vale, seguro que reflexiono más y me parece lo mejor, pero que en un poco de sal, "un poco" es modificador de la preposición, eso es pasarse, me parece así de primeras e intuyo que de últimas, se les va a ir de las manos como cuando quieres aplicar el tan lógico Sintagma Conjuncional o Conjuntivo en el análisis de oraciones de la vida real de las aulas y los textos vivos. ¿Un poco de sal es un Sintagma Preposicional, por Dios en las Alturas? Cuidado entonces ahora con la concordancia, de esta manera Una serie de alumnos igual también va a ser un SPrep y ya no sabemos qué sustantivo, si serie, ahora parte de un insignificante modificador de una preposición, o alumnos, que parece más feliz aquí, es el que hay que poner en conexión con el verbo, y ya no va a ser incorrecta la concordancia ad sensum. Se inventarán el Sintagma Modificador cuando se den cuenta de la existencia de "muy poco", ahí con muy modificando a poco modificando a un adjetivo o adverbio.

martes, 21 de abril de 2020

EL COMPLEMENTO DE RÉGIMEN PREPOSICIONAL Y DOS COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES MÁS

EL COMPLEMENTO DE RÉGIMEN PREPOSICIONAL, EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE AFIRMACIÓN Y EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE NEGACIÓN


INTRODUCCIÓN

Publicamos este artículo pensando fundamentalmente en los alumnos de 2º ESO A y B del IES El Majuelo (Gines) quienes, desde sus casas, deben analizar siete oraciones en las que aparecen el Complemento de Régimen (en todas) y los Complementos Circunstanciales de Afirmación y Negación (en algunas), aunque en el fondo siempre quise hacer esto en general. Así que, voy a tratar de explicarlos paso a paso, no hasta el último detalle, pero sí bastante más que hace el libro de texto. En la página 95 del libro de texto viene una pequeña explicación y en mi web podéis descargaros unos apuntes muy completos en PDF para analizar oraciones simples (en la pestaña Lengua Castellana y Literatura (Bachillerato) > Materiales Prácticos de Morfosintaxis > Oración Simple (Análisis)).

     Si necesitáis un repaso de los complementos anteriores, y de los sintagmas, trataré esta semana de incluir uno o dos artículos de repaso en este blog, aunque realmente todos debéis tener los apuntes en el cuaderno (¡y por duplicado!). Si alguien que no sea alumno se cuestiona o "escandaliza" de que use, además de otros, el llamado método de preguntas al verbo, incluiré una justificación en artículo de blog próximo.

EL COMPLEMENTO DE RÉGIMEN PREPOSICIONAL, O SIMPLEMENTE, COMPLEMENTO DE RÉGIMEN

Características fundamentales:

1. Se trata de un complemento del predicado de primer nivel. Es decir, está a la misma altura que el Atributo (Atr) y el Complemento Directo (CD). O sea, que es de los primeros que tenemos que localizar, sie s que hay, en el predicado.
2. Siempre empieza por preposición, es decir, es un SPrep.
3. Se parece al CD, pero con una preposición que necesita el verbo.
4. Por lo tanto, no responde a la pregunta ¿QUÉ? como un CD, pero sí a la pregunta ¿Prep+QUÉ? (¿de qué?, ¿con qué?, ¿en qué?, …, dependiendo de cuál sea esa preposición que pide el verbo).
5. Tampoco se puede sustituir por LO, LA, LOS, LAS, como el CD, pero sí por Prep+ÉL, ELLA, ELLO, ELLOS, ELLAS o Prep+ESE, ESA, ESO, ESOS, ESAS. 
6. Hay de dos tipos: los que van tal cual en el predicado (aparece un CRég y nada más) y los que hacen que en el predicado aparezca un pronombre personal átono me, te, se, nos, os, se. Ese pronombre personal átono por lo general es un Índice de Intransitividad (Índ. Intr.), otras veces un Incremento Reflexivo (Incr. Refl.). Nosotros, al analizar, pondremos que se trata de un Índice de Intransitividad (si es mucho problema, mételo en el verbo, como si fuera parta del verbo).
7. Generalmente, si aparece un CRég no aparece un CD: realmente, el CRég es como un CD, pero con preposición. Pero existen casos en que aparecen los dos a la vez.

Explicación y ejemplos:

     En español, existen determinados verbos que piden un complemento de primer nivel que empiece por una preposición concreta: se trata del Complemento de Régimen Preposicional (CRég). Voy a poner un ejemplo, imaginando que estoy analizando una oración, por ejemplo Sandra confiaba en tu palabra. Observo que el verbo es confiaba, todo es una oración. El sujeto es Sandra y el predicado es confiaba en tu palabra. Como el verbo no es copulativo (no es ser, estar o parecer) sino predicativo, no puedo buscar Atributo (Atr) sino que, en principio, tengo que buscar Complemento Directo (CD). Sin embargo, cuando voy a buscar el CD, me encuentro con un problema: la preposición en. Porque, en este caso, no se puede decir *Confiar algo, sino Confiar en algo, el verbo confiar aquí pide la preposición en. No puedo preguntar *¿Qué confiaba? pero sí ¿En qué confiaba? En tu palabra. En tu palabra es, en esta oración, CRég/SPrep. No lo puedo sustituir por LA, como sí podría si fuera CD: *Sandra la confiaba, pero sí lo puedo sustituir por EN ELLA: Sandra confiaba en ella.
     Otro ejemplo: Hablaron todo el día de mí. El verbo es hablaron, todo es una oración. El sujeto está omitido (ellos/as, 3ª p. pl.). Si trato de encontrar el CD (preguntando ¿qué? y viendo si puedo sustituirlo por lo, la, los, las), me encuentro que no hay pero que hay algo parecido: de mí. No puedo preguntar *¿Qué hablaron?, pero sí ¿De qué hablaron? No puedo decir: *Hablaron mí, pero sí Hablaron de mí. El verbo hablar, en este caso, exige que aparezca la preposición de: de mí es CRég/SPrep. 
     Si razonamos del mismo modo, nos daremos cuenta de que en la oración Siempre he creído en este proyecto muchísimo, en este proyecto es CRég/SPrep.




     En muchas ocasiones, la aparición de un CRég provoca que aparezca en el predicado un pronombre personal átono me, te, se, nos, os, se: Ana y Juan se arrepintieron de todo; Me convencí de la veracidad de tus palabras.


     Con acordarse de algo así pasa: En la cafetería me acordé de ti. Y, en este caso de acordarse de algo, fíjate en dos cosas:

1.- Recordar y acordarse significan lo mismo, pero el primero lleva CD (Recuerdo mi infancia) y el segundo CRég con de (Me acuerdo de mi infancia).
2.- Si le quitamos el pronombre personal átono a acordarse, entonces necesita un CD pero significa otra cosa: no es lo mismo acordarse de algo (lo recuerdas) que acordar algo (llegas a un acuerdo). Esto pasa con muchos verbos: con CD significan una cosa, con CRég otra. No es lo mismo Fiar algo (dejar fiado) que fiarse de algo (confiar en ello), no es lo mismo pensar esto (opinas eso) que pensar en esto (lo estás pensando literalmente).

     Aunque también es verdad que hay algunos verbos que pueden ir, bien con CD, bien con CRég, y significan lo mismo: soñar algo/con algo; contestar la cuestión/a la cuestión; cumplir mi obligación/con mi obligación.

     Por último, querría dejar dicho que existen casos en los que aparecen, a la vez, CD y CRég (reflejo del doble acusativo latino). En el listado de siete oraciones de las actividades no he puesto ninguno: ¡estamos en 2º ESO! Pero lo dejo dicho. Por ejemplo, salvar a alguien (CD) de algo (CRég): Salvaron a mi hermano de la deuda; convertir algo (CD) en algo (CRég): Este método convierte la basura en compost; deducir algo (CD) de algo (CRég): Mi madre dedujo mi culpabilidad de mi comportamiento raro.

EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE AFIRMACIÓN (CCAf) Y EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE NEGACIÓN  (CCNeg)

     Además de los cuatro complementos circunstanciales que hemos visto (de lugar, de tiempo, de modo y de cantidad: los llamados adverbiales), existen muchos otros. El de afirmación afirma toda la oración y el de negación la niega. Realmente son Complementos Oracionales, no Circunstanciales, pero bueno, nosotros los incluimos en los Circunstanciales.
    Adverbios y locuciones adverbiales de afirmación funcionan como CCAf: sí, también, efectivamente, en efecto, … 
    Adverbios y locuciones adverbiales de negación funcionan como CCNeg: no, tampoco, para nada, de ninguna manera, …
    Siempre es, a la vez, CC de Tiempo y CCAf. Nunca y jamás son a la vez CCT y CCNeg.





Texto: José Alfonso Bolaños Luque





jueves, 17 de abril de 2014

Doble y triple preposición

NO SOLO DOBLE, SINO TRIPLE

                     

Introducción
 
Empecé a escribir sobre las preposiciones en este blog a raíz de una conversación con mi antiguo Jefe de Departamento acerca de la existencia o inexistencia del Sintagma Preposicional, pero, ya lo advertí, todo lo dicho está pendiente de cotejo con bibliografía especializada y de ser ampliado (no estoy siendo ni mucho menos exhaustivo aquí, claro). Esa discusión, en el buen sentido de la palabra, me hizo recordar, de un lado, los Sintagmas exocéntricos de los que nos hablaba en 4º de carrera el Prof. Dr. D. Pedro Carbonero Cano pero, por otro, de otro Jefe de Departamento mío que, en su afán por sistematizar las categorías gramaticales, sintagmas y oraciones en base (casi) exclusiva a criterios puramente morfosintácticos, llegó a negar la existencia de la doble preposición en nuestro idioma, por carecer de sentido funcional y morfosintáctico.
 
PARA CON: UN EJEMPLO
 
     De esto último ya he discurrido un poco en una o dos entradas aquí, y aun sé que no he agotado las posibilidades, pues me centré en lo más sencillo: las preposiciones de noción de posición y movimiento. De estas preposiciones me aparté un poco con la secuencia para con, que expliqué acudiendo a mi propia competencia lingüística, prometiendo entonces traer en una entrada posterior ejemplos documentados, que yo sabía que iba a encontrar, sobre todo, en la Biblia y probablemente en otros textos de cierto sabor añejo. No me he vuelto ni me voy a volver loco buscándolos, porque sé que irán viniendo solos. Así que, como me ha visitado uno leyendo El cordón de grana. Historias de mujeres en la narrativa bíblica, de S. STUART PARK (Ediciones Camino Viejo-Editorial Andamio, Valladolid, 2013), lo traigo aquí. Eso sí, antes de mostrarlo, prometeré ahora esperar a tener un repertorio más o menos sustancioso para publicar de nuevo ejemplos de para con (tal vez a modo de listado). Llegará el día, ya lo apunté, en que reúna todos estos articulillos y les dé forma de pequeño estudio que, quién sabe, tal vez publique en mi web.
      Reproduzco las palabras de Park, que está tratando las figuras de Lea y Raquel, esposas de Jacob, refiriéndose a Labán, en la que aparece la cita bíblica: Su tío, el burlador, era ahora el burlado, y Jacob se vio forzado a huir, ya que "el semblante de Labán" no era el mismo para con él como al principio (Génesis 31:5). Obsérvese, como apuntaba en otro lugar, el sentido de este para con relacionado con la idea de apoyar activamente a alguien. Como dijo el rey Théoden: "No añadiré más" a este respecto.

¡Y AUN EXISTE LA TRIPLE PREPOSICIÓN!


     Parecen como de poca monta, y resulta que en nuestra lengua las pequeñas cosas son, en muchas ocasiones, las más importantes. No nos dejemos engañar por el tamaño. Las preposiciones tienen muchos matices semánticos y diferentes funciones morfosintácticas que deberíamos ir distinguiendo. Aparecen muy a menudo en estructuras más o menos fijas sin que por ello pueda hablarse de locuciones ni de fosilizaciones, que hemos empezado a tratar también en este blog. Por ejemplo, en estructuras comparativas más de, menos de: "Tiene más de dieciocho años", "Sabía menos de lo que aparentaba". (Las llamo comparativas por simplificar, en próxima entrada comentaré cómo he tenido que analizar esto en una clase hace poco, dentro de las dificultades de análisis sintácticos en el aula). Si tras esta estructura, tras ese de de comparación, aparece algún caso de doble preposición mencionados, tendremos la no muy frecuente triple preposición.
     Hace tiempo que me la encontré en el Diálogo de las cosas acaecidas en Roma, de ALFONSO DE VALDÉS. De hecho, me topé con ella en una cita de la propia obra hecha en el estudio previo de la Edición de Rosa Navarro Durán (Cátedra; Madrid, 2001; p. 35). La cita es esta:

Pues estamos aquí donde nadi no nos oye, yo os suplico, señor, que lo que aquí dijere no sea más de para entre nosotros.

     Bueno, pequeños aportes de un tema que no toco desde hace ya algún tiempo. Recuperar a Alfonso de Valdés me va a volver a llevar no solo a los hermanos Valdés, de los que deseo investigar desde hace tiempo, y leer y hablar de ellos, sino asimismo de la prosa y la poesía renacentistas en castellano. No tardaré en comentar un poco acerca de la obra citada de Alfonso de Valdés, pues desde hace dos años tengo pendiente redactar un artículo que, a partir de él, nos traiga ejemplos de figuras retóricas, nos devuelva a la reflexión, siempre necesaria, sobre la dicotomía (o disyunción) entre la religiosidad externa y la interna y también nos traiga a la realidad del ser humano y su vinculación con la violencia, en la Roma saqueada en época de Valdés, en el pasado y en la más reciente actualidad (ahora mismo, y desde hace tres años, se llama Siria, no hace mucho fue la misma España y Europa entera, y tal vez empiece a serlo Ucrania, por desgracia).

Texto: José Alfonso Bolaños Luque
Imágenes: http://bancodeimagenesgratis.com

domingo, 13 de abril de 2014

Estructuras sintácticas

LA ESTRUCTURA QUE  ...    PERO  ...

Insectos - Catarina exploradora sobre las flores del campo

Me encuentro preparando un artículo en cierto modo sustancioso, y espero que práctico para alumnos de Bachillerato, acerca de los tipos de que y las conjunciones en general, con mención, siquiera tímida, de sus funciones supraoracionales y pragmáticas.
      Mientras llega y no llega, apuntemos de vez en cuando algunas cosillas. El tema de las estructuras sintácticas, en las que dos elementos entran en juego, generalmente un intensificador y una conjunción, es relevante, no solo porque va más allá de las funciones de palabras sueltas y de las estructuras sintagmáticas, sino asimismo a la hora de enseñar el idioma. Incluso a los mismos nativos, en nuestro caso, a los mismos hispanoparlantes. En las aulas de primaria y secundaria, cuando se habla de competencia lingüística, plan lingüístico, currículo integrado y similares, debe entrar en juego el poner de relieve y saber usar estructuras sintácticas. De mis breves estudios de Latín en 2º de BUP aún recuerdo el NON SOLUM ... SED ETIAM ...

Una linda mariposa sobre una flor by Diens Silver
     Las estructuras típicas son las de las coordinadas distributivas (ya ... ya ..., bien ... bien ..., ora ... ora ...) y las subordinantes comparativas (más ... que ..., menos ... que..., tan ... como...) y consecutivas con intensificador (tan ... que ..., tanto que, tal ... que ...). También las coordinadas adversativas totales responden a una estructura de este tipo: No ... sino que ... (con variantes en el elemento de negación, la Proposición 1 debe ser negativa, y el nexo asimismo puede ser sencillamente sino).
     Últimamente, no sé por qué, estoy sensible al uso inicial de la conjunción Que, y los variados valores de esta conjunción, que se expanden cuando pasamos al habla oral y coloquial (o sea, la verdadera lengua). Hoy, viendo un programa de casas bien decoradas por la televisión, comentaba la periodista que le gustaba que las paredes de una habitación estuvieran pintadas de blanco y negro. Es decir, era llamativo que algunas paredes fueran blancas y otras negras. El dueño contestó algo así como: "Queríamos quitarle a la habitación ese tono frío, todo de blanco. Que nos gusta el blanco, pero hemos querido darle ese toque".
     Una expresión frecuente, como Que no te digo que no tengas razón, pero a mí no me parece bien, o, por ejemplo, Oye, que a mí también me gusta que todo quede ordenado, pero es que ya es muy tarde, o Me decepcionó que al final fuéramos a la playa. Que me encanta la playa, dicho sea de paso, pero me esperaba un viaje más cultural. 

     Si nos centramos en la oración descontextualizada, diremos que se trata de una Oración Compuesta Coordinada Adversativa (nexo: pero o similares, como sin embargo). La Oración entera, o más bien la Proposición 1, va introducida por un que expletivo, y ahí se quedaría la cosa. Pero ahí no se queda la cosa.
     Ese que con que se inicia la oración está conectando con la oración anterior y ya, para empezar, adquiere una función supraoracional de conector, al menos. A mí me suena más a concesiva que a adversativa, por otra parte. De todos modos, concesivas y adversativas parciales están muy próximas semánticamente: una Proposición, la primera, se opone en general a la segunda, pero no la anula, sino que acaban coexistiendo, a pesar de la contradicción inicial: Estudié mucho pero no aprobé o Aunque estudié mucho, no aprobé: semánticamente se está expresando lo mismo, la diferencia es de construcción, sintáctica. En todo caso, estudiar mucho y no aprobar suceden aquí, aunque esperaríamos aprobar tras estudiar tanto.

Invitado de honor - My guest by Suradej Chuephanich

     Como la diferencia es de estructura, de sintaxis, observamos que el esquema Que ... pero ... se usa para expresar lo mismo que una concesiva o adversativa, pero la construcción es bien distinta. Ese que inicial, que conecta indefectiblemente con el enunciado anterior, es de carácter "concesivo", digámoslo así, más que meramente expletivo, tanto con respecto al enunciado anterior (Me decepcionó ir a la playa, aunque esta me encanta) como a la proposición que sigue al pero (Aunque me encanta la playa, me esperaba un viaje más cultural). El propósito es atenuar, de una parte, que no parezca que rechazamos la opción del enunciado anterior (no te engañes, realmente nos gusta el blanco, creo que tienes razón, me gusta el orden y me encanta la playa), sino que en este caso particular sucede así. De otra parte, esta manera de atenuar nos devuelve a lo dicho en el enunciado anterior: tras el pero, se viene a anunciar lo mismo, algo así como sucede en las explicativas.
     Luego la estructura Que ... pero ..., con valores adversativo-concesivo, atenuante y explicativo, funciona de manera particular y relaciona dos enunciados, no solo porque conecta uno con otro, sino que tal vez debiera analizarse el conjunto de dos enunciados como se analiza una oración. La Pragmática Lingüística y Análisis del Discurso son relativamente recientes, y se irán haciendo más complejos con el tiempo. Aparecerán relaciones más profundas que la mera conexión, como escalón más, por encima del análisis oracional, descubriendo trabazones que acabarán, parcialmente, por sistematizarse. O, al menos, eso creo yo.




Texto: José Alfonso Bolaños Luque
Imágenes: http://bancodeimagenesgratis.com