La IA que temía a la muerte, de Joan Raventós (Universo de Letras, 2025) es una novela no muy extensa y de lectura bastante fluida, con elementos muy diversos a un tiempo, que podría calificarse, en principio, de thriller tecnológico. Pero, claro, eso es porque hay que ponerle una etiqueta; y no está del todo mal tirada, si no pensamos que por ello carece de otros ingredientes que sin duda tiene. Entretenida e interesante, sí, es lo que parece a raíz del título pero, como he dicho, es más. No es la primera vez ni será la última que tenga que aclarar que me cuesta dar mi impresión lectora de novelas así, es decir, muy actuales y que además están más o menos englobados en el género de misterio o thriller, por el miedo a traspasar la frontera entre lo que viene a ser una reseña y un espóiler, algo a lo que no quiero llegar. Pero, en fin, si el título nos lleva a una cuestión tan de actualidad (¡la inteligencia artificial!) y el debate de si llegará a tener conciencia propia o incluso a suplantarnos, realmente esta cuestión es anterior y Raventós es bien conocedor de ello: antes de la IA, eran los robots; antes de estos, la idea de que no seamos más que una ilusión, el pensamiento de un dios o el sueño de otro. Es lógico que mi pensamiento se vaya a Niebla, de Unamuno, como es lógico que esta novela comience con una cita de La vida es sueño, de Calderón, y haya referencias a Matrix desde el principio de la novela. Lo que no es de esperar es una historia de amor, un tanto compleja, que la ponga en paralelo ni más ni menos que con Romeo y Julieta.
El autor es ingeniero, y se nota, dada sus referencias tanto a teorías matemáticas como a componentes informáticos, y asimismo a cuestiones empresariales de macrocorporaciones tecnológicas. Si eres ingeniero o informático, lo vas a disfrutar, sin duda. Y si no lo eres, pues bienvenida la IA para salir de dudas. De todas formas, no son necesarios conocimientos técnicos para seguir el hilo de la historia, eso te lo aclaro para que no te asustes. Con ello quiero decir que, en este apartado, por supuesto es una novela bien fundamentada, documentada. Este aspecto de ingeniería lo conecta un poco con mi pasado (todos sabéis que empecé a desgana esa carrera que abandoné, y que asimismo se refleja en el protagonista de mi novela, Amae pop blue, y en otros personajes de ella); a nivel individual, lo he sentido cercano, al igual que las referencias a la cultura hindú, al sánscrito y al yoga, y asimismo las literarias, que en mi mente ampliaba mientras leía, anticipando a Borges que al final se menciona. E igual con la psicología y la teoría de la mente (soy Filólogo Hispánico con media carrera de Psicología hecha, confieso que aquí voy con ventaja).
Digamos que el protagonista es Leon, un becario barcelonés, joven y muy capaz en cuestiones de ingeniería, que se encuentra en El Valley desde el principio. De hecho, parte de la historia es narrada por él, en primera persona. Esto se combina con otras secuencias narrativas en tercera, con narrador omnisciente, pues se trata de una novela multifocal en este sentido, lo cual otorga dinamismo a la obra, al igual que el entrecruzamiento de historias de diferentes épocas. No hago espóiler si digo que atentos a los anagramas, y no lo hago porque Raventós lo hará notar, aunque si eres un lector avispado te vas a dar cuenta por ti mismo. Así que, en ese sentido, es una novela con profundidad de pensamiento y de expresión estética, ambas cosas: abre debates y se expresa con sobriedad sin renunciar a momentos de intensidad narrativa y de belleza humana, y tiene sus propios enigmas. Me ha resultado muy acertada la conexión entre todo el planteamiento filosófico al que da pie la cuestión de la conciencia en máquinas y el cuestionamiento de qué es la realidad con el Ashtanga Yoga y el desvelamiento del papel y la identidad final de varios de sus personajes.
En definitiva, aun con contener en sí todo esto apuntado, como novela es de fácil lectura, bastante entretenida. Sabe mantener la intriga de principio a fin y conectar poco a poco las diferentes piezas del puzzle. Sí parece algo chocante el súbito enamoramiento con pasión inmediata que acontece, pero eso tiene una explicación que el lector descubrirá al poco que lo relacione con la referencia literaria a la que el propio Raventós te lleva o simplemente avance en sus páginas. MAYA.







