miércoles, 28 de enero de 2015

Cuestiones de morfosintaxis



REFLEXIONES DE MORFOSINTAXIS. REPASO Y CASOS DIFÍCILES. EJEMPLOS.
(I)

                                     

SUMARIO

1. El adverbio sólo, ahora sin tilde (solo).
2. Los sintagmas pueden ser núcleo de otros sintagmas.
     2.1. Sustantivaciones.
     2.2. Otros casos: Sintagmas Preposicionales y Locuciones Adverbiales cuantificadas (con
            variación de grado).
     2.3. SN cuantificado
3. Cuantificador de un Cuantificador y Adyacente de un Cuantificador. ¿Determinante de un Determinante? Romper o no una perífrasis verbal.
     3.1. Cuantificadores cuantificados y restringidos.
          3.1.1. Ejemplo: Mucho más barato.
     3.2. Los Determinantes.
     3.3. El caso de lo más.
     3.4. Perífrasis rotas por cuantificador.
4. Del Complemento de Régimen Preposicional (Suplemento de Alarcos) y el poderío de los pronombres personales átonos.
     4.1. Complementos de Régimen Preposicional.
     4.2. Casos de CD+CRég.
     4.3. Pronombres personales átonos.
           4.3.1. El CI y otros casos de pronombres personales átonos en Oraciones Atributivas.
5. ¿Juntos y juntas? A vueltas con el lenguaje políticamente correcto.
6. De oración a sintagma o viceversa.
7. Casos de ambigüedad.
8. Adyacentes, no del núcleo, sino del sintagma.

                                      


     
1. EL ADVERBIO SÓLO, AHORA SIN TILDE (SOLO). 

Recientemente insertamos en este blog un artículo en relación con la desaparición de la tilde diacrítica del adverbio solo, y otro sobre el mismo caso en los pronombres demostrativos. Allí discurrimos largo y tendido sobre este asunto, y ahora me voy a centrar en aquel adverbio y su homónimo adjetivo para cuestiones más de cariz sintáctico, especialmente en relación con el orden en la oración. 
     NOTA: Para un mejor entendimiento de los ejemplos expuestos, voy a recuperar la tilde diacrítica del adverbio sólo, en contraposición con el adjetivo calificativo solo, para no tener que estar constantemente puntualizando si se trata de uno u otro. Soy perfectamente consciente de que esta tilde ya no debe usarse.

     ¿Es lo mismo decir Sólo yo hago preguntas que Yo sólo hago preguntas? Desde luego, no. Por lo tanto, en este caso el orden es muy importante para el significado global de la oración. Un ejemplo más de que eso de que los Complementos Circunstanciales se pueden situar donde se quiera es un aserto excesivamente general y con demasiadas excepciones. 
     En el primer caso, Sólo yo hago preguntas, el adverbio sólo incide sobre el Sujeto, en este caso el pronombre yo. ¿Forma parte, diríamos, del Sintagma Nominal? En otro artículo ya vimos elementos (preposiciones, adverbios, ...) que marcaban frontera, exclusividad e inclusividad, como por ejemplo Hasta tú lo harías, Incluso ellos lo saben, Entre tú y yo todo queda en secreto, ... Desde luego, con los recursos de análisis de secundaria falla algo. Pues no nos atrevemos a afirmar que sólo sea ni Determinante ni Adyacente con rotundidad. Aunque por el sentido vemos claro que incide en el pronombre: yo soy el que hace las preguntas, y no tú a mí, ni nadie más.
     En el segundo caso, Yo sólo hago preguntas, este sólo incide sobre el predicado (Complemento Circunstancial) o, si se quiere, sobre la oración entera (Complemento Oracional). No hago nada malo, ni tengo más responsabilidad; lo único que hago es hacer preguntas. (Nada sabemos de si otros también las hacen). También aquí es difícil decidirse sobre qué tipo de CC o CO se trata. Yo lo veo cercano al , al no, al quizás, al casi. Sí hago esto, pero sólo esto. Tiene cierta movilidad: Yo hago sólo preguntas; Yo hago preguntas sólo (aquí, para evitar ambigüedades con el adjetivo, preferimos su versión extendida: Yo hago preguntas solamente).
     Por último, con el adjetivo esta oración vuelve a tener otro significado diferente: el sujeto, yo, está solo haciendo preguntas: Yo, solo, hago preguntas; Yo hago preguntas solo.


     Nótese, dicho esto, la diferencia de significado entre las siguientes oraciones:

a) Iba yo solo por la calle.  --> Soledad; nadie me acompaña.
b) Yo sólo iba por la calle. --> No hacía otra cosa.
c) Sólo yo iba por la calle. --> Nadie más que yo estaba en la calle.

                            

2. LOS SINTAGMAS PUEDEN SER NÚCLEOS DE OTROS SINTAGMAS.




     Este es un concepto que choca con la mentalidad de los chicos de secundaria, y ahora pondré ejemplos. La verdad es que el fractal y el encapsulamiento no son solo formas de organizarse las entidades físico-químicas (átomo, molécula, sustancia, ...) y biológicas (ADN, núcleo celular, células, tejidos, ...): la lengua lo usa bastante.

   2.1. Sustantivaciones

     El típico caso en que encontramos un sintagma funcionando de núcleo de otro es cuando se da el fenómeno de la sustantivación. En los sintagmas nominales El niño bueno, La mujer rubia, los núcleos son, obvia y respectivamente, los sustantivos niño y mujer. Si los suprimimos, la función de núcleo de SN la pasan a desempeñar los que eran Adyacentes, en este caso adjetivos: El bueno, La rubia, pues entendemos que aquí bueno significa 'niño bueno' y rubia 'mujer rubia'. Decimos, pues, que son adjetivos sustantivados. Pueden aparecer con el artículo neutro: Lo bueno, Lo rubio, Lo alto, Lo sublime, ...

                             

     Pues bien, si procedemos de igual manera con el SN La puerta de esa casa, El vendedor de la esquina, cuyos núcleos son los sustantivos puerta y vendedor, y los dejamos en La de esa casa, El de la esquina, por el mismo razonamiento diremos que serán núcleos de los nuevos Sintagmas Nominales los que antes eran Adyacentes, los Sintagmas Preposicionales de esa casa y de la esquina. Son Sintagmas Preposicionales Sustantivados. También pueden ir con artículo neutro: Lo del otro día.
     Y por la misma razón, una Proposición Subordinada Adjetiva, que es Ady de un SN, puede sustantivarse y pasar a ser el núcleo de un SN:

En negrita el núcleo, subrayado el adyacente

La gota que colmó mi vaso --> La que colmó mi vaso.
La mujer que me enamora --> La que me enamora.

Y con artículo neutro: Lo que tú ya sabes.

   2.2. Otros casos: Sintagmas Preposicionales y Locuciones Adverbiales cuantificadas (con variación de grado).


     Este fenómeno no solo se restringe al caso de las sustantivaciones. En expresiones como Él es muy de su casa, encontramos un SPrep, de su casa, cuantificado por el adverbio muy. Estaríamos, pues, ante un SAdj, muy de su casa, cuyo núcleo sería el SPrep, de su casa (= 'casero, hogareño') y su cuantificador o intensificador muy. Si se quiere, puede decirse que es un SPrep Adjetivado, algo redundante, pues estos SPrep, generalmente Adyacentes o Atributos, funcionan como adjetivos (Mi padre es marroquí = Mi padre es de Marruecos). En general, encontramos Locuciones y Sintagmas Preposicionales cuantificados por adverbios, formando el conjunto, bien SAdj, bien SAdv:

Muy de mañana

Tan de seguido

Tan de  España

Poco por la labor

Cuestiones más de cariz sintáctico, decíamos al principio de este artículo; por cierto, que no es lo mismo que Cuestiones de cariz más sintáctico (tal vez semánticamente, pero no sintácticamente). 

2.3. SN cuantificado.

     Para el caso de Tú eres muy creativo; yo soy más otra cosa, es difícil pensar que ese más sea CCCantidad, más bien parece incidir sobre otra cosa como conjunto. Aparece en una oración atributiva, y es que los verbos copulativos reclaman un complemento característico, el Atributo, que igual puede ser SAdj, SN, SPrep o SAdv, y responder a preguntas como ¿Qué? (Soy un carpintero), ¿Cómo? (Soy muy simpático), ¿De dónde? (Soy de Marruecos); el caso es que todo Atributo puede sustituirse por lo (lo soy, en los tres ejemplos, aunque el último admite Soy de allí). Y en el caso de Yo soy más otra cosa, también más otra cosa, unitariamente, puede sustituirse por lo, luego se trata de un sintagma. El hecho de que más otra cosa responda a la pregunta cómo, no qué, lo está acercando al SAdj, aunque observamos que su N es un sustantivo. Asimismo, va cuantificado por más, como en muy creativo el adjetivo creativo va cuantificado por muy. De hecho, aquí otra cosa está tratado como antónimo del adjetivo creativo, por lo que el sustantivo cosa debe estar refiriéndose metalingüísticamente a un adjetivo que no se ha podido o querido encontrar, como si dijéramos Tú eres muy creativo; yo soy más ordenado, o más previsible. Es decir, el referente del sustantivo cosa, palabra comodín, es una cualidad; otra cosa, por tanto, debe considerarse un SN Adjetivado, N del SAdj más otra cosa; está cuantificado por más
      Por cierto, y sigo con el tema del orden: ¡qué distinto es decir Soy más otra cosa, que decir Soy otra cosa más! En este último caso, el atributo otra cosa más no responde a la pregunta cómo (que apunta al adjetivo) sino a qué (que apunta al sustantivo). Tampoco podemos separar más de otra cosa, como si más, aparte, fuera un CCCant o similar, pues no puedo decir *Lo soy más, sino Lo soy: el atributo es unitariamente otra cosa más. Aquí inciden sobre el N cosa, sustantivo, tanto otra como más. Alguien tendrá que traer a Secundaria la explicación plausible de qué es este más en Sintagmas Nominales así (¿Determinante o Adyacente?) y qué tipo de palabra (¿Determinante Indefinido?, ¿Adverbios a modo de cuantificadores/intensificadores? En este último caso, el SN tendría un complemento más, aparte de Det y Ady).

3. CUANTIFICADOR DE UN CUANTIFICADOR Y ADYACENTE DE UN CUANTIFICADOR. ¿DETERMINANTE DE UN DETERMINANTE?

                             

3.1. Cuantificadores cuantificados y restringidos

     Los adverbios de cantidad que funcionan de cuantificadores o intensificadores de adjetivos y adverbios (muy, bastante, demasiado, más, menos, poco, ...), como en

Muy temprano

Poco trabajador

Demasiado listo

Bastante alegremente

pueden precisarse aún más añadiéndoles a ellos mismos su propio cuantificador. El caso típico es

Muy poco interesante,

lo cual es menos que poco interesante.

     En el SAdj Muy poco interesante, el cuantificador del adjetivo interesante es el SAdv Muy poco, cuyo N es poco y tiene su propio cuantificador, muy.

     Además, los cuantificadores pueden tener adyacentes. Se trata del famoso segundo término de comparación en oraciones comparativas. No existe el CCComp, aunque muchos así enseñen para evitarse complicaciones. Esto lo explico en mis apuntes sobre Oraciones Subordinadas. En la oración:

Alberto es más fuerte que su amigo Juan

el cuantificador del adjetivo fuerte es más que su amigo Juan. Hasta que no sepa si Juan es fuerte o no, no sabré cómo es de fuerte Alberto: que su amigo Juan incide en el adverbio más, precisa o restringe su significado: es el Adyacente de más.

     3.1.1. Ejemplo: Mucho más barato

      Voy a proponer un caso con diferentes soluciones de razonamiento. Se trata del sintagma Mucho más barato. Soluciones:

1ª) Si significa que hay mucho de algo (muchos artículos a la venta) y que estos son más baratos, estamos en un SN, cuyo N es el pronombre indefinido Mucho y que tiene un Ady más barato, que es un SAdj.

2ª) Si significa que un artículo está, no más barato, sino mucho más barato, Mucho más barato es un SAdj cuyo N es ...

       a) ... el adjetivo barato, que tiene de cuantificador ...
                  
                  1. La locución adverbial mucho más.
                  2. El SAdv mucho más, cuyo N es más que, a su vez, tiene un cuantificador, mucho.

      b) ... el SAdj más barato, con el cuantificador mucho, adverbio. A su vez, el SAdj más barato tiene de N el adjetivo barato con el cuantificador más.

     
3.2. Los determinantes


     ¿Es posible algo así en un SN? Es decir, ¿los determinantes podrían tener su propio determinante? Al fin y al cabo, muchos indefinidos son clavados a los adverbios de cantidad (bastante/s, mucho/a/os/as, poco/a/os/as, ...).
     Podemos empezar esta reflexión acudiendo a más. A veces, cuando aparece con sustantivos, es porque estos se han adjetivado, porque funcionan como adjetivos: más hombre, menos macho, muy mujer, ... Aquí siguen siendo adverbios, cuantificadores de sintagmas adjetivales cuyos núcleos son sustantivos adjetivados.
     Pero hay casos en los que claramente estamos ante un verdadero SN:

En esa calle había más casas azules.

Tenemos menos días para acabar el trabajo.


     Aquí, como en En esa calle había muchas casas azules o en Tenemos pocos días para acabar el trabajo, podemos escabullirnos diciendo que más y menos son determinantes de casas y días, y considerarlos, no adverbios, sino Determinativos Indefinidos, aunque no varían. 

     En otras ocasiones, como ya hemos comentado, nos encontramos con un SN Adjetivado o Adverbializado que trae su propio cuantificador:

Yo soy más otra cosa,

como en Yo soy más así. En Yo soy más otra cosa, más no incide sobre cosa (no es Determinate), sino sobre el conjunto otra cosa, tratado unitariamente. 

     Por cierto, de nuevo el orden es importante, pues no es lo mismo decir Yo soy más otra cosa, que decir Yo soy otra cosa más.
     ¿Qué hacemos con Otra cosa más? ¿Tiene aquí cosa un  Det Otra y un Ady Adv más? Esto si admitimos la regla de que los determinantes van antes, y no después del núcleo, algo muy discutible. 
     De todos modos, en Yo soy más otra cosa, se puede ver ese más independiente de otra cosa, un SAdv independiente con el sentido de 'más bien'. Pero el sentido y la entonación de la oración serían distintos.

     Por tanto, no nos queda más remedio que admitir que un determinante, como adjetivo que es, puede cuantificarse, pues no es lo mismo tener Pocos problemas que tener Muy pocos problemas. Y aquí pocos, como varía en número, no es adverbio de cantidad, es determinativo indefinido. Luego en Muy pocos problemas, el determinante de problemas es Muy pocos, un SAdj (SDet, si se quiere), cuyo N es pocos y tiene un cuantificador muy.
     Un paso más allá supone este ejemplo: Muchos menos problemas. Aquí muchos, que no es adverbio porque varía, sino determinativo, está incidiendo sobre menos, no sobre problemas. No es que tenga menos problemas, es que tengo muchos menos. ¿Cuál es el determinante de problemas? Muchos menos. Es un sintagma, cuyo núcleo es menos y que tiene su determinante muchos. Es un determinante con determinante, si admitimos que aquí más y menos son indefinidos, no adverbios. Pues considerar muchos como Det del SN menos problemas, en conjunto, no nos cuadra semánticamente.


     Hay señales que parecen apuntar a la existencia del Sintagma Determinativo sin que aún osemos afirmarlo. Una pista es la aparición de conjunciones entre Determinantes como en con la o las variables independientes, aunque aquí puede aducirse sustantivo omitido: con la variable o las variables independientes.
     Otra pista es el siguiente razonamiento. En una mesa hay dos lápices. Dos lápices es un SN con un Det, dos. En la mesa, además, hay otros lápices. Otros lápices es un SN con un solo Det, otros. Ahora digamos: En esta mesa hay dos lápices y en esa de allí hay otros dos lápices. En el caso de otros dos lápices, puede parecernos que, más que lápices tenga dos determinantes, realmente otros sea determinante de dos, y otros dos, SDet, Determinante de lápices. Eso podría explicar por qué no es posible cambiar el orden, *dos otros lápices. Si ya decimos Los otros dos lápices, se puede razonar que el Det de lápices es el SDet Los otros dos, cuyo N es dos y tiene a su vez un Det, el SDet los otros, cuyo N es otros y tiene a su vez el Det los. Sobre la capacidad de tener muchos determinantes un solo sustantivo, vid. mi artículo al respecto
     Otra forma de verlo es que otros no está incidiendo en lápices, sino en el SN dos lápices, lo cual cambia la perspectiva.

   3.3. El caso de lo más.

    En el habla popular se suele escuchar ¡Eres lo más! Obviamente, lo más viene de un SAdj completo: lo más grande, lo más importante, ... Por lo tanto, es un SAdj con el N, el adjetivo, omitido. Además, es irrecuperable y era un adjetivo sustantivado El grande-La grande-Lo grande; El más grande-La más grande-Lo más grande.

     O sea: Estamos ante un SN, introducido por el artículo neutro lo, que es Det. El N del SN es un SAdj Sustantivado, que, al perder el adjetivo de referencia, tiene como N el que antes era el cuantificador, el adverbio adjetivado más. Todo un caso difícil para poner de reto a nuestros alumnos.

                                   

3.4. Perífrasis rotas por cuantificador.

    Traigo un ejemplo donde, una vez más, el orden influye en el significado, y de nuevo aparece el cuantificador más. Se trata de la diferencia entre Tengo que estudiar más, con la perífrasis modal de obligación clara y un CCCant más (en el sentido de 'tengo que esforzarme más', o 'tengo que estudiar con más énfasis, más a menudo') y Tengo más que estudiar, donde se entromete en la estructura de la perífrasis ese más, con el sentido de 'más cosas, más temas', y no más cantidad de esfuerzo. Aquí el verbo auxiliar tengo recupera un poquito su significado posesivo, si es que no lo consideramos un verbo pleno, y más que estudiar un CD (difícil entenderlo así porque nos choca sustituirlo por lo -Lo tengo- o transformarlo en pasiva -? Más que estudiar es tenido por mí-). O, mejor, más un CCCant y que estudiar otro CC cercano al CCF ('Tengo más cosas para estudiar')
     Si en este segundo caso seguimos considerando la existencia de una perífrasis, ¿qué es y de qué funciona más?

4. DEL COMPLEMENTO DE RÉGIMEN PREPOSICIONAL (SUPLEMENTO DE ALARCOS) Y EL PODERÍO DE LOS PRONOMBRES PERSONALES ÁTONOS 

     No voy a explicar aquí qué es un CRég ni las funciones tan variadas de los pronombres personales átonos, pues ya lo hago en los apuntes de morfosintaxis colgados en mi web. Lo que traigo aquí son dos cuestiones relacionadas con el CRég. 
     En primer lugar, que a veces aparecen asociados a pronombres personales átonos (acordarse de algo, fiarse de alguien, ...), aunque no siempre (soñar con alguien, hablar de algo). En estos casos, el pronombre es Índice de Intransitividad si al quitarlo el verbo exige CD con cambio de significado (Fiarse de algo vs. Fiar algo; Acordarse de algo vs. Acordar algo). Si no exige CD, entonces se trataría de un Incremento Reflexivo. 

     En segundo lugar, el hecho de que un CRég puede aparecer con un CD a la vez. Algo sabido, y que hemos tratado en el artículo sobre el doble acusativo latino, pero que desde que lo escribí me estoy dando cuenta de que es más habitual de lo que pensaba.
     Si unimos estos dos motivos con el hecho de que, cuando estoy frente a mis alumnos, no me acuerdo de casos de CRég más allá de los típicos Acordarse de algo, Hablar de algo, ... y casi nunca se me vienen a la cabeza casos de CD+CRég (hasta que acaba la clase, claro, entonces sí los recuerdo), con el fin de enriquecer elencos con ejemplos de aquí y allá, traigo casos de CRég y comento algunos. Y, por afinidad, traigo casos donde observar el comportamiento de pronombres personales átonos, vinculados o no al CRég.

   4.1. Complementos de Régimen Preposicional

     El caso del verbo alegrar es curioso. Tanto con CRég como sin él lleva pronombre personal átono, aunque este puede ausentarse también en este caso, y aparece un CD. Con CRég, el sujeto lógico y el gramatical es el mismo y el pronombre átono es el típico que aparece con CRég: Me alegro de esto, Te alegras de esto, ... Es Índice de Intransitividad, porque existe, con significado diferente Alegro esto, Alegras esto, ..., como, por ejemplo, Me alegro de mi vida vs. Alegro mi vida. Si queremos expresar lo mismo con pronombre átono y sin CRég, el sujeto "lógico" o intuitivo no coincide con el gramatical, como pasa con el verbo gustar en Me gusta el chocolate: Me alegra esto. Ahora, esto parece un CD pero realmente es Sujeto. 

     Esto me recuerda el estribillo de unas sevillanas del Perejil, que he usado muchas veces en clase para contar sílabas, buscar rima, proponer una oración muy difícil de analizar y alegrar un poco las caras de mis alumnos: ¡Cómo me alegra, / primito hermano, / comer jamón serrano/ de pata negra!

     También es para comentar el verbo olvidar. Lo podemos encontrar tanto con CD como con CRég, y tanto con pronombre átono como sin él:

1.- Olvidarse de algo: Con CRég y un pron. pers. átono que es Índ. Intr., pues existe Olvidar algo, con CD.

2.- Olvidar algo: Con CD y sin pron. pers. átono.

3.- Olvidarse a uno algo: Con doble pron. pers. átono, el primero se y el segundo cualquier otro no reflexivo: Olvidárseme el abrigo; Se te olvidó mi nombre, Se nos olvidaron las promesas. El se, siempre presente,es Índice de Pasiva Refleja, el sujeto pasivo es lo que parece un CD (el abrigo, mi nombre, las promesas), y el otro pronombre átono es CI.      

     Ejemplos de verbos que exigen CRég: 


Insistir en algo

Consentir en algo

Consistir en algo

Vincularse con algo

Tener que ver con algo: Con locución verbal incluida.

Meditar en algo

Reflexionar sobre algo

Transformarse en algo

Hacerse de algo: Como en Se hizo del Español

Por cierto, obsérvese cómo cambian los significados cambiando pequeños elementos: 

Él es español vs. Él es del Español vs. Él se hizo español vs. Él se hizo el español vs. Él se hizo del Español.

    En el caso de Orar por alguien, Rezar por alguien, Pedir por alguien más bien parecen CCBenef., pero no veo claro Orar por algo, Rezar por algo, Pedir por algo: me parecen más CRég que CCCau.

    Espronceda, en su poema El mendigo, nos ofrece el ejemplo de Regalarse de algo, con un pronombre átono Índice de Intransitividad (me), y de regalo un caso de CPvo (codicioso): Me regalo / codicioso / del banquete / suntüoso / con las sobras / de un señor.

        

   4.2. Casos de CD+CRég

Invitar a alguien a algo

Condenar a alguien a algo: Cantaba Héroes del Silencio: "Condena al exilio las verdades a medias".

Acusar a alguien de algo

Condenar a alguien de algo es algo más complejo, pues ese de algo puede entenderse como CCCau, al igual que por algo: Condenó al sujeto por robo / Condenamos a los acusados de asalto a un banco.

Absolver a alguien de un delito

En el caso de Hacer algo en el nombre de alguien dudamos.

Deducir algo de algo:  Deduzco tu culpa de tu extraño comportamiento.

Librar a algo de algo: Libré a mi familia de la ruina; Los libramos del peligro.

En Libré a mi amigo de la cárcel, de la cárcel parece un CCL, pero no lo es, pues no lo libré en ese lugar, sino que lo hice "de ir allí". La cárcel, en todo caso, sería el CCL de un supuesto verbo IR omitido, pero no de librar.

Dotar algo de algo: Dotamos de nueva financiación a las instituciones

Usar algo de algo: Usamos el cuchillo de destornillador

Vincular algo con algo


        

   4.3. Pronombres personales átonos

     Mucho se sabe y se ha dicho del se impersonal (Índice de Impersonalidad), como en Se vive bien aquí y el se de pasiva refleja (Índice de Pasiva Refleja), como en Se hacen trabajos de marquetería. Yo también lo he hecho, y en varios lugares. 
     Sabemos que cada vez más se impone la construcción pasiva refleja a la impersonal. Así que encontrar el se impersonal en frases que ya solemos hacer como pasivas son motivo de alegría, como esta:

Se induce sentimientos de hipocresía (IPS, p. 235)

Es una oración impersonal, porque el verbo está en singular, y sentimientos de hipocresía es CD. Si hubiese estado en plural (Se inducen sentimientos de hipocresía), entonces habría sido pasiva refleja y sentimientos de hipocresía sería Suj.
     
     El siguiente caso es complejo, pues se trata de un dativo ético integrado con otra función. Leamos el siguiente texto:

Así que, ¿piensas que por eso yo ya te había dejado de querer? Cariño, ¿sabes lo que vamos a hacer, hija? Nos vamos a quitar esa absurda idea de la cabeza.

En este ejemplo, nos cumple dos funciones:

a) DATIVO ÉTICO, pues el emisor no tiene esa idea en su cabeza y, por tanto, no necesita quitársela de ahí.
b) CI Reflexivo: Pues ella sí tiene esa idea en su cabeza.

                       

     4.3.1. El CI y otros casos de pronombres personales átonos en Oraciones Atributivas



     Otra cuestión también muy interesante y relacionada con los pronombres personales átonos es la aparición del CI en oraciones atributivas. En principio, donde menos extraño nos resulta es con el verbo parecer, pues su propio significado suele ser subjetivo: no nos tiene por qué parecer lo mismo a ti y a mí: ¿Te parece bonito?, Me parece una estupidez, Nos parece correcto, Me pareciste un farsante, Todo os había parecido muy extraño, ... La sustitución del Atributo por lo es fácil y no crea dificultades, aunque es más natural con sustantivos que con adjetivos, en el último ejemplo es más cuestionable: ¿Te lo parece?, Me lo parece, Nos lo parece, ?Todo os lo había parecido.
     La aparición de este CI, habitualmente en forma de pronombre personal átono, es más difícil de asimilar con los verbos ser y estar, menos subjetivos, que apuntan a cualidades estables o transitorias, siendo más habitual con ser: Le fuiste un amigo fiel, Me es indiferente. 
     En muchas ocasiones, se encuentra en la frontera entre CI y Dativo Ético, al menos en cuanto a su significación: ¡Me estás muy listo tú últimamente!
     Otras muchas veces, la aparición del pronombre impide la sustitución del Atributo por lo, lo que nos hace cuestionarnos si realmente lo es, algo que no sucede si desaparece el pronombre átono: Eres de gran ayuda --> Lo eres, pero Me eres de gran ayuda --> *Me lo eres; Es indiferente --> Lo es, pero Me es indiferente --> *Me lo es; Está siendo difícil --> Lo está siendo, pero Nos está siendo difícil --> * o ?Nos lo está siendo.

5. ¿JUNTOS Y JUNTAS? A VUELTAS CON EL LENGUAJE POLÍTICAMENTE CORRECTO


             

     En 2009 una ministra pronunció la siguiente frase: "Lo hemos logrado trabajando juntos y juntas". Aparte de que, en ese afán de promover la igualdad entre hombres y mujeres forzando el lenguaje, se puede llegar a lo contrario, pues da la impresión de que los hombres, por un lado, han trabajado juntos, y las mujeres, por otro, han trabajado juntas, mi gran duda, desde que oí esa frase, fue otra. Y es la siguiente: ¿cómo digo esto mismo si los que han trabajado son dos nada más, un hombre y una mujer? ¿Lo hemos conseguido junto y junta? Indudablemente, solo cabe decir Lo hemos conseguido juntos (tú y yo). Si somos tres, un hombre y dos mujeres, o dos hombres y una mujer, de igual forma solo puedo decir juntos. Solo es posible juntos y juntas si, al menos, hay dos hombres y dos mujeres. 
     Me gustaría reiterarme en que el lenguaje en igualdad debe incidir en la semántica, no en la gramática. Mientras las mujeres sean, o estrechas o ninfómanas, y esta dicotomía de significados no se dé en los hombres, hay machismo lingüístico. Mientras las palabras malsonantes referidas al hombre sean de alabanza y las referidas a la mujer sean denigrantes, se da sexismo lingüístico. ¿Por qué no se ataca esto? Pero forzar la morfosintaxis es un camino equivocado. Opera contra el ahorro lingüístico en un habla antinatural (al menos, no espontánea) y puede dar lugar a ambigüedades y equívocos.



6. DE ORACIÓN A SINTAGMA O VICEVERSA

     Ya comenté en su día que existen Proposciones Subordinadas que, siendo Adyacentes, no son Adjetivas por cuanto el nexo no es un relativo. Creo que fue en una entrada de blog para alumnos de 2º de Bachillerato, con intención aún no cumplida de plasmarlo en mis apuntes de morfosintaxis. Creo; no recuerdo si al final lo hice. El caso es que la explicación era que provenían de ser CRég. Obsérvese lo siguiente:

Confío en ti --> Confianza en ti.

Confío en que lo resolverás --> Confianza en que lo resolverás.


     Para el caso de que tengamos una oración con CD, podemos encontrar el sustantivo paralelo al verbo (generalmente su derivado) y el CD pasa a ser Adyacente con la preposición de:



Siento vergüenza --> Sentimiento de vergüenza
Hago casas --> Fabricación de casas
Veo la luz --> Visión de la luz

Este ejercicio es frecuente para los alumnos de 2º de Bachillerato a la hora de determinar el tema de un texto.

    Sin embargo, no siempre es con la preposición de, hay excepciones:

Te amo a ti --> Amor a ti.

No es que haya heredado la preposición a de CD de persona, pues:

Amo la cerveza --> Amor a la cerveza, Amor por la cerveza.


7. CASOS DE AMBIGÜEDAD



     Que la semántica no influye en la sintaxis es falso. Ya diserté largo y tendido sobre este tema hace tiempo, en este blog. Traigo aquí, sin más prolegómenos, algunos ejemplos de ambigüedad.
     Ya he comentado muchas veces, al menos en clase, el caso de Os quiero a las dos. Si interpretamos que esas dos son personas (dos hijas, por ejemplo), a las dos sería el CD, con su pronombre correferente os. Pero si lo que os estoy diciendo es que a las dos de la tarde tenéis que estar de vuelta, a las dos sería un CCT.
     La oración Le he pedido a la niña un libro del Círculo de Lectores tiene dos interpretaciones: 

a) 'Le he pedido, a la niña que vende, un libro del Círculo de Lectores', con uso popular de la palabra niña para referirse a una mujer joven. Aquí se ve clara la función de CI de a la niña: PEDIR ALGO A ALGUIEN.
b) 'He pedido un libro infantil para nuestra hija'. Semánticamente no se ve clara la función de CI, confundiéndose con esa especie de CCF extraño referido a persona que llamamos CC de Benefieciario: la niña es la que se beneficia del pedido, el libro es para ella. Sintácticamente, no obstante, por poderse sustituir por le, se considera igualmente CI.


     La ambigüedad a veces demuestra su poder revelador. Las dos posibles interpretaciones de El saber que tú no sabes, ¡eso es lo bonito! nos muestra dos grados de sustantivación del infinitivo: una sustantivación plena, donde saber no es un verbo, sino un sustantivo que significa 'conocimiento, sabiduría', y la oración significa 'El conocimiento que tú no tienes', pudiéndose ser ese ungenérico; y otra propia de los infinitivos, con su doble naturaleza, verbal y sustantiva: 'El hecho de que yo sepa que tú no sabes'.
     Recientemente, allá por diciembre, escuché la siguiente pregunta: ¿Qué nos hace sentir la Navidad? En esta oración interrogativa, la Navidad podría considerarse tanto Sujeto como CD, con cambio importante del significado global de la oración. Si lo que se pregunta es qué cosas me hace sentir la Navidad (amor, morriña, ternura, ganas de comprar cosas, recuerdos, ...), entonces es Sujeto: la Navidad provoca que sienta todo ello. Pero si lo que se pregunta es qué cosas hacen que sienta la Navidad (las luces por las calles, el castañero en la puerta del Corte Inglés, el recuerdo familiar, la cabalgata de los Reyes Magos, ...), entonces la Navidad es CD: todas esas cosas hacen que la sienta, la Navidad es el sentimiento.
     Pasarlo bien también se presta a confusión. Pues podemos estar pasando algo, y hay que hacerlo bien, o por el contrario sencillamente se trata de divertirse.

[Por cierto, acabo de decir que Me ha pedido una madre cita -soy tutor de la ESO, me piden cita para tutorías- y mi interlocutor ha entendido Me ha pedido una madrecita ... y me ha preguntado ¿qué?, ¿qué te ha pedido? ¡Ay, la lengua oral, la verdadera lengua!]
     
8. ADYACENTES, NO DEL NÚCLEO, SINO DEL SINTAGMA     
           
     El 27 de diciembre de 2014 escuché en los informativos de La Sexta esta frase: "Aviso de nieve naranja". Menos mal que sabemos que la nieve es blanca, si no habría sido un ejemplo más del apartado anterior. Obviamente, ese naranja no se refiere a nieve, sino a aviso. En clase de secundaria, diríamos que el núcleo del SN, aviso, tiene dos Adyacentes: de nieve y naranja. Sin embargo, a mí no me lo parece. Me sucede, sobre todo, cuando el sustantivo tiene de Adyacente un adjetivo, no calificativo, sino relacional. 
     En primer lugar, formo el sintagma Aviso de nieve. Hay avisos de diferente tipo: aviso de nieve, aviso de lluvias, aviso de tornados, ... Después, preciso el tipo de aviso de nieve que es, naranja, más grave que el amarillo y menos que el rojo (por lo tanto, cercano a un numeral). Es decir, podemos considerar que el núcleo del SN Aviso de nieve naranja, es el SN Aviso de nieve, sobre el que incide su Adyacente, naranja. A su vez, este núcleo, al ser un SN, tiene su núcleo aviso y su Adyacente relacional de nieve
     Si no se ve claro con este ejemplo, obsérvense estos otros:

Pimientos rojos de temporada
Bombillas de bajo consumo de oferta
Traslado de domicilio inmediato
Envío de documentos urgente

Al menos, la discusión está servida.

      A un nivel mayor, el oracional, tenemos problemas parecidos en los siguientes casos:

Trabajaba y estudiaba con esfuerzo

Si me lo pides por favor, te ayudaré y convenceré a tus padres.

Según la morfosintaxis de secundaria, con esfuerzo es CCM de la Prop. 2 estudiaba con esfuerzo y Si me lo pides por favor es el CCCond de la Prop 1 Si me lo pides por favor, te ayudaré. Pero eso no es cierto. Pues también trabajaba con esfuerzo y pedírselo por favor es asimismo condición para que convenza a sus padres. El CCM y el CCCond lo son de las dos proposiciones, inciden en las dos. ¿Lo pondremos donde "falta" omitido, como siempre? ¿O hay que definir bloques (cajas) intermedias? Yo creo que la coma está para algo más, pues las dos oraciones anteriores son lo mismo que

Con esfuerzo, trabajaba y estudiaba.

Te ayudaré y convenceré a tus padres, si me lo pides por favor.

Como a nivel sintagmático el Adyacente en casos como

Mis estupendos padre y madre

Mi padre y mi madre estupendos

Unos huevos fritos y unas patatas (fritas también) deliciosos.

     Por cierto, que puede que no sea lo mismo decir ciertos rasgos o comportamientos, entendiéndose ambos sustantivos como sinónimos, que ciertos rasgos o ciertos comportamientos (IPS, p. 80), entendiéndose como entidades distintas, diferenciadas. La duplicación o no del Det o el Ady puede ser decisivo para el significado completo de la unidad sintáctica.

         
Referencia bibliográfica: IPS: Introducción a la Picología Social (2ª ed.) de Elena Gaviria Stewart, Mercedes López Sáez e Isabel Cuadrado Guirado (coordinadoras); UNED/Sanz y Torres; Madrid, 2013.




Texto: José Alfonso Bolaños Luque
Imágenes: http://photopin.com