viernes, 10 de octubre de 2014

Figuras Literarias y Humor

EL OXÍMORON


El humorista Luis Piedrahita es un fan del oxímoron, que lo sé yo... La pechá de reír que me di viéndolo en el Club de la Comedia (ahora en La Sexta) poniendo ejemplos de oxímoron, que es la figura de pensamiento lógica en la que se atribuye a una realidad rasgos que por su propio significado excluye, como, por ejemplo, bebida masticable. Empezaba con ejemplos serios (silencio estruendoso, instante eterno) para acabar con partido amistoso España-Francia y rematar con Miss Portugal, que juega con el tópico de que las mujeres portuguesas son feas, lo cual, por supuesto, no es cierto, y si no, acordémonos de los sentidos versos que cantaban Las Grecas: Pero, ¿qué tiene la María, la Vanesa, ¡ay!, la Portuguesa? Tirí-tirí-tirí tirití-timmí, tirití-timmí; tirí-tirí-tirí tirití-timmí, tirití-timmí. ¡Amma, amma, amma! ¡Immi-immi-immi! ¡Amma, amma, amma! ¡Immi-immi-immi!

     


     El oxímoron es el hermano barroco, por retorcido, de la paradoja; es el eslabón extremo, imposible, de la secuencia de figuras de pensamiento lógicas por contraposición, la terna antítesis-paradoja-oxímoron,  y que se constituye, como secuencia, en otra figura lógica, una gradación (clímax). Usada en serio, alcanza gran profundidad, pero como es en el fondo una exageración (una hipérbole en muchos casos), es un recurso estupendo para chistes y monólogos de humoristas, y para frases hechas tipo Groucho Marx-Gómez de la Serna. Otro humorista de moda, que aparece en El Intermedio, también de La Sexta, Joaquín Reyes, nos deja esta perla: El psicólogo es un hombre de buen malhumor.

     Oxímoron: contradicción que no se aguanta a sí misma. La paradoja es una aparente contradicción: no te la esperas, pero puede suceder (¡Gol del portero!; El médico enfermo); el oxímoron lo trasciende porque se nos presenta como imposible (Le dije que nunca hablo).


     Anteayer, en La Leña del programa El Pelotazo, en Canal Sur Radio, se escucharon como siempre frases-declaraciones que de pura exageración provocan sonrisa o hilaridad, a la andaluza. Siempre suelo reírme bastante hasta quedar dormido; lástima que a la mañana siguiente no las recuerdo. Pero esta sí: En el partido Eslovaquia-España va a haber más faltas que en el diario de un cani.
     Aquí, las figuras de pensamiento rezuman por los cuatro costados: símil (comparación de superioridad), hipérbole (exageración), como no podía ser de otra manera y conceptismo en el juego de dos significados de la palabra falta ('falta en el juego del fútbol' y 'falta ortográfica'), siendo la polisemia un recurso muy frecuente en este tipo de frases. Se aludía a que la Selección Eslovaca de fútbol estaba compuesta por jugadores muy fuertes (muy "físicos") pero de poca calidad, y que se preveía que iban a cometer muchas faltas. Ironías de la vida: luego resulta que nos ganaron 2-1. La palabra se dice una vez, pero funciona con ambos significados. 
     Pero también oxímoron. Pues si ya es chocante y gracioso comparar las supuestas faltas de los jugadores eslovacos con las faltas de ortografía de un cani, yo pregunto: ¿pero es posible imaginarse a un cani escribiendo un diario íntimo?

                            


Texto: José Alfonso Bolaños Luque
Imágenes: http://photopin.com 

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26/11/2014

No sé cómo me he podido olvidar a los humoristas Arturo Fernández Campos y Sergio Fernández, El Monaguillo, con su programa de radio de Onda Cero La parroquia del Monaguillo. Después del libro ¡Viva la madre que me parió!, han sacado ahora otro referido a los padres (Padre nuestro, que estás en el sofá). Libros de topicazos, ya se sabe.
     En la cuña de radio en que lo publicitan, hacen referencia a que han conseguido algo insólito: "Poner a los padres a parir". Poner a parir a alguien, como ponerlo verde, es un uso figurado del lenguaje (metafórico) que significa 'Hablar mal de alguien'. Por supuesto, es en ese sentido al que se refieren con respecto al contenido del libro, que se reirá, imagino, de los tópicos propios de los padres de nuestra generación, de los que ahora tenemos 30, 40, 40 y pico años. El toque de esta frase es el conceptista juego interpretativo entre este auténtico significado figurado ('Hablar mal de los padres') y el que se derivaría si lo interpretásemos literalmente. Por eso es insólito: paren las madres, no los padres. Se trata, de nuevo, de un oxímoron (más que una paradoja, porque no es cualidad del varón dar a luz, es un imposible). Frase reconcentrada, llena de figuras del lenguaje, y humor: es una constante.

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